La Sociedad Venezolana de Bioanalistas Especialistas se pronuncia de nuevo ante la pandemia Covid-19

Abr 14, 2020 | Comunicados

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado oficialmente el coronavirus SARS-CoV-2, responsable de la enfermedad Covid-19, como una pandemia.

«Ante esta situación, la OMS ha recordado las medidas que deben hacer todos los países:

  • Activar y ampliar los mecanismos de respuesta a emergencias
  • Comunicarse con las personas sobre los riesgos y cómo pueden protegerse
  • Encontrar, aislar, probar y tratar cada caso de Covid-19 y rastrear a las personas con las que haya estado en contacto».

Hasta el día 14 de Abril, el Gobierno en Venezuela reporta 193 casos de infectados, 111 recuperados y los fallecidos se mantienen en 9. Estas cifras son difundidas diariamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Venezuela se encuentra en estado de alarma desde el 13 de marzo, cuando se anunció la detección de los primeros dos casos. Ante el riesgo de la rápida propagación del virus, el 15 de marzo, el Gobierno anunció un estado de cuarentena en Caracas, Miranda, La Guaira, Aragua, Zulia, Táchira y Apure, la cual se extendería a todo el territorio un día después. Esta es una medida efectiva, pues el distanciamiento social permite menos contactos entre las personas, en consecuencia menos probabilidades de contagio.

Reducir el número de contagios también permite que los sistemas sanitarios tengan más recursos para atender a las personas infectadas y otros pacientes que lo necesiten. Se trata de una cuestión de responsabilidad colectiva. Sin embargo, es obligante que el sistema sanitario disponga de las pruebas diagnósticas en COVID-19 las cuales siendo utilizadas oportunamente, permiten detectar el virus en la persona con la infección en un momento particular del curso de la enfermedad.

Se comparten los criterios de Ortiz-Ospina (2020) con respecto a la capacidad de hacer los exámenes para detectar lo más pronto posible a los contagiados del coronavirus que causa COVID-19 es crucial por dos razones: la primera es porque cuando el número de personas a las que se les hace la prueba es muy bajo, no tenemos una fotografía completa del problema, ya que el número de casos confirmados es menor al total de los que están realmente enfermos y la segunda razón es una consecuencia de la primera: si las personas que sufren el COVID-19 no saben su estado de salud, es posible que transmitan el virus a otros y no tomen las medidas necesarias para romper la cadena de contagios. «Sin tener esa cifra es difícil entender la prevalencia de la enfermedad, es decir, el porcentaje de la población que está enferma en un momento específico», en palabras de Ortiz-Ospina.

Una de las mayores preocupaciones es que el coronavirus SARS-CoV-2 se extiende a gran velocidad. Cuando una persona se contagia del mencionado coronavirus puede tardar varios días en mostrar los primeros síntomas y, durante este tiempo, puede contagiar a otras personas.

Ahora bien, cuáles son las pruebas diagnósticas de laboratorio disponibles para determinar la presencia del virus?

Antes de especificarlas, expresamos que las muestras provenientes de los pacientes deben ser manejadas como material biopeligroso y deben ser tomadas únicamente por personal que tenga las competencias necesarias para ello y tomando en cuenta todas las instrucciones de bioseguridad, indicadas por los organismos nacionales e internacionales como la OMS/OPS.

La institución donde labore el profesional del Bioanálisis, debe proveerlo de los equipos de protección personal adecuados para resguardo de virus respiratorios.

Por otra parte, dependiendo de cuál es el estadio de la enfermedad en la que se encuentra el paciente, existen diferentes pruebas que no se pueden aplicar de manera arbitraria, pues carecerían de la sensibilidad deseada para ser una prueba confiable de diagnóstico (mayor al 95% de sensibilidad). Es por esto que la OMS recomienda para el Diagnóstico del COVID-19:

1) La prueba de reacción en cadena de la polimerasa o PCR (Polimerase Chain Reaccion por sus siglas en inglés). Es un estudio diagnóstico que busca determinar la presencia del virus y, más específicamente, de una parte del virus: su material genético, tal como lo expresa Torres Viera (2020). Este material puede estar constituido de ácido desoxirribonucleico (ADN) o ácido ribonucleico (ARN) ya que algunos virus pueden contener cualquiera de los dos como estructura contentiva de su información genética.

En el caso del virus causante del COVID-19, es ARN. La idea del estudio es que si el virus está presente en la muestra tomada (en este caso, la muestra se toma de una secreción nasofaríngea obtenida a través de un hisopo especial introducido a través de la nariz hasta la faringe), se podría hacer un sinnúmero de réplicas del material genético hasta niveles que son detectables por el instrumento mediante una señal de fluorescencia.

Si el virus no está presente, no se puede replicar el material genético y el resultado es, por consiguiente, negativo. Esta prueba puede requerir de 2 a 3 horas para obtener su resultado final, y requiere de equipos especiales que llevan a cabo todo el proceso molecular de replicación y diagnóstico. Estos equipos de diagnóstico no están disponibles ampliamente, por lo que solo algunos laboratorios están dotados para realizarlos, lo cual nos crea un problema de acceso. Además, al aumentar el número de muestras solicitadas a un laboratorio, se puede fácilmente crear un efecto de embudo que hace que los resultados tarden mucho más tiempo del esperado.

En el caso de COVID-19, la sensibilidad en la muestra nasofaríngea, que es la más utilizada está alrededor del 70% durante los primeros 7 días de la enfermedad, pero puede bajar a 50% posteriormente. Quiere decir que en un 30% o 50% de los casos, dependiendo de en qué momento se haga la prueba, la misma será negativa cuando el paciente sí tiene la enfermedad.

La RT-PCR en los actuales momentos se está realizando únicamente en el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel (INHRR) (esta prueba detecta la presencia del virus desde los primeros días tras producirse la infección).

2) La otra prueba recomendada son los test rápidos de detección de Antígeno (esta prueba detecta la presencia del virus desde los primeros días tras producirse la infección. Existe también una prueba que determina rápidamente la presencia de proteínas virales (lo que se denomina determinación de antígenos) obtenida a partir de secreciones faríngeas. Algunos países europeos empezaron a utilizar estas pruebas que fueron compradas a una compañía china, pero demostraron una gran imprecisión diagnóstica, con una sensibilidad de alrededor de 60%.

3) Los test rápidos de detección de Anticuerpos para emplearse deben realizarse con muestras emparejadas para confirmar, la primera recogida durante la semana 1 de la enfermedad (fase aguda) y la segunda 2-3 semanas después (fase de convalecencia). Si solo se puede recoger una muestra de suero, hay que hacerlo al menos 3 semanas después de la aparición de los síntomas.

Este tipo de prueba se basa en determinar la presencia de una respuesta inmunológica (creación de anticuerpos específicos) que buscan eliminar al virus en el paciente infectado. Si esa respuesta se da es porque el paciente en realidad adquirió la infección, haya manifestado síntomas o no. No se esperaría una respuesta en pacientes que fueron expuestos y no adquirieron el virus.

Como lo que medimos es la producción de inmunoglobulinas (anticuerpos) como reacción a la presencia de algo extraño a nuestro organismo (en este caso del virus causante del COVID-19), se entiende que pueden pasar varios días antes de que estas inmunoglobulinas sean producidas y puedan hacerse detectables por estos estudios. Por ello, si hacemos la prueba muy rápidamente en el curso de la enfermedad (primeros 5-7 días), estos anticuerpos pueden no estar presentes todavía y la prueba podría resultar negativa, cuando en realidad la persona tiene la infección.

En síntesis, en bien de la Salud Pública es obligante la realización de las pruebas diagnósticas que presenten mayor sensibilidad y especificidad para tener la certeza sobre el proceso salud enfermedad que afecte al paciente ,su tratamiento y recuperación , a consecuencia el bienestar de la colectividad.

Con base a lo expuesto anteriormente, se ratifica lo expresado en la Ley de Ejercicio del Bioanálisis (1973) en su Artículo 3, «el encargado de realizar el diagnóstico de pruebas de laboratorio es el Licenciado en Bioanálisis, ya que éste es el profesional que tiene la experticia y los conocimientos adquiridos a través de su profesión para garantizar la correcta aplicación e interpretación de la prueba, además de evitar en futuros cercanos la aplicación de otras pruebas para la detección de otros marcadores por personas que carecen con la formación y/o licencia para tal fin pudiendo incurrir en faltas éticas entre otros.»

Nuestro país cuenta con bioanalistas preparados que han sido formados en las mejores universidades del país como la UCV, LUZ, ULA, UC y UDO que están distribuidos en todos los centros asistenciales del país que pueden realizar las pruebas que sean distribuidas a través del Ministerio del Poder Popular para la Salud para el diagnóstico del COVID-19.

En estos momentos de crisis sanitaria global tan importante que están afectando nuestro país, nosotros como Sociedad Venezolana de Bioanalistas Especialistas (S.V.B.E.) estamos dispuestos en conjunto con las autoridades sanitarias a participar uniendo esfuerzos para obtener resultados rápidos y confiables, de manera que se puedan tomar decisiones correctas en momentos oportunos.

Reafirmamos así que el gremio de Bioanalistas de la República Bolivariana de Venezuela, está a la disposición de las Autoridades sanitarias del país, para establecer comunicaciones en conjunto con los demás integrantes del equipo de salud con respecto a lo que nos compete: las pruebas diagnósticas en COVID-19, cuales conviene realizarse para el diagnóstico de la infección, y recalcamos el papel que tiene el Licenciado en Bioanálisis como el único profesional en capacidad y disposición de realizar tales pruebas para el diagnóstico a través de los servicios del Bioanálisis.

Caracas, 15 de abril de 2020

Referencias Bibliográficas

  1. Esparza J. (2020) COVID-19: Una pandemia en pleno desarrollo. Gac. Méd Caracas. 128(1):1-7. Guo Li, ren Lili, Yang Sinyuan, Xiao Meng, Yang Fan, et al. (2020). Profiling Early Humoral Response to Diagnose Novel Corona virus Disease (COVID-19). IDSA Recuperado de: https://academic.oup.com/cid/advance-article
  2. Ley de Ejercicio del Bioanálisis (1973). Gaceta Oficial No. 30160. República de Venezuela.
  3. Organización Mundial de la Salud (2020). Pruebas de Laboratorio para el nuevo coronavirus de 2019 (2019-nCoV) en casos sospechosos de infección en humanos: Orientaciones provisionales. Recuperado de: https://apps.who.int/iris/handle/10665/330861
  4. Pan American Health Organization (2020). Pruebas de Laboratorio para la Detección y Diagnóstico de la infección con el virus COVID-19 (2019-nCov) Recuperado de: https://apps.who.int/iris/handle/10665.2/51894
  5. Revista AméricaEconomía.com (2020) ¿Venezuela podrá soportar el embate de la pandemia del Covid-19? Recuperado de: https://www.americaeconomia.com/politica-sociedad/sociedad/venezuela-podra-soportar-el-embate-de-la-pandemia-del-covid-19
  6. Salud con lupa (2020) La carrera contra el tiempo para aumentar pruebas de coronavirus Recuperado de: https://saludconlupa.com/noticias/la-carrera-contra-el-tiempo-para-aumentar-las-pruebas-deoronavirus-en-latinoamerica/
  7. Torres, C. (2020) ¿Cuáles son y cómo funcionan las pruebas diagnósticas en COVID-19?. Diario de una pandemia. Recuperado de: https://prodavinci.com/cuales-son-y-como-funcionan-las-pruebas-diagnosticas-en-covid-19-diario-de-una-pandemia/

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